












Una manta sencilla pero cumplidora.

Es de color azul, un tono suave que combina con casi todo.

Mide 60 x 50 pulgadas, que viene a ser unos 152 x 127 cm, un tamaño apañado para una persona.

Es ligera y transpirable, ideal para usar en el sofá viendo la tele, para dormir la siesta o para llevar de viaje porque no pesa.

No es una manta de invierno de esas muy gordas, sino más bien para todo el año, para quitar el fresco.

Un básico que no puede faltar en casa.

Fácil de guardar y de lavar, supongo.

Si buscas algo simple y funcional, esta es tu manta.

